Política

Nueva represión a jubilados en el Congreso y agresión a periodistas y ex combatientes

Las fuerzas de seguridad de Patricia Bullrich reprimieron nuevamente con gases lacrimógenos a los jubilados que repudian sus políticas de ajuste a pesar de la fecha patria que conmemora a los caídos y veteranos de Malvinas. Este miércoles, estuvieron acompañados inclusive por ex combatientes pero eso no frenó el accionar policial. Sobre la tarde, atropellaron a un fotógrafo que debió ser trasladado de urgencia y Lula González, periodista de El Destape, tuvo que ser atendida por los gases.

El desmedido operativo policial se desplegó a pesar de que los manifestantes estaban nuevamente sobre el cordón, como indica el protocolo antipiquetes de Bullrich. Sin embargo, tal como en otras marchas, los efectivos querían impedir el ya tradicional semaforazo de los jubilados.

Momentos de extrema tensión se desataron cuando las fuerzas de seguridad avanzaron sobre la zona donde estaba el fotógrafo aún tirado en el piso por los mismos efectivos de la Policía Motorizada que lo habían atropellado.

El fotoperiodista, identificado como Diego Gómez, de 30 años, resultó herido, por lo que personal del SAME debió trasladarlo para su atención. Su titular, Alberto Crescenti indicó en declaraciones al canal LN+ que el joven tiene un "traumatismo en su rodilla derecha" y que está en "buenas condiciones".

El domingo 23 de marzo terminó la moratoria previsional, uno de los principales reclamos de las marchas que los jubilados vienen realizando desde hace más de un año. "Con la caída de la ley de moratoria nadie va a poder jubilarse", indicó en un comunicado el Plenario de Trabajadores Jubilados, una de las organizaciones que convocaron a la manifestación del miércoles anterior, que también fue protagonizada por los efectivos.

Al momento de aplicarse el protocolo, se vieron en la zona del Congreso más policías que manifestantes y, también, más agentes que en la masiva marcha a Plaza de Mayo del 24 de marzo.

Qué era la moratoria previsional

La moratoria previsional por la que se reclama semana a semana en el Congreso permitía que las personas con edad jubilatoria o próximas a alcanzarla pudieran completar los 30 años de aportes requeridos mediante pagos mensuales descontados de sus haberes jubilatorios. Sin embargo, solo el 25% de quienes alcanzaron la edad jubilatoria contaron con los años necesarios de aportes. La eliminación de la moratoria afectará tanto a quienes ya tienen una jubilación como a aquellos que no podrán acceder a ella, dejando a muchas personas sin un sustento digno en la vejez.

A partir del fin de la moratoria, aquellos trabajadores que no tuvieron los años de aportes necesarios solo podrán acceder a la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM) a partir de los 65 años. Esta prestación, establecida por la Ley de Reparación Histórica, ofrece el 80% del haber mínimo sin derecho a pensión por viudez. En diciembre pasado, el monto de la PUAM fue de $277.679, incluyendo un bono de $70.000. Sin embargo, muchos especialistas consideran que esta prestación, al ser no contributiva, resulta insuficiente como único ingreso en la vejez. Además, según la legislación vigente, los empleadores pueden solicitar la jubilación forzosa de sus trabajadores al cumplir los 70 años, incluso si no acumularon los años de aportes necesarios, dejando a estas personas con la PUAM como única opción.

Fuente: El Destape